
Isaías 26:3
“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado.”
Quiero comenzar con una declaración de fe y promesa divina:
“Dios guarda mi corazón en completa paz, porque mis pensamientos y mi alma están fundamentados en Él.”
Hoy quiero hablarte de cómo Dios nos cuida y protege en todo momento.
Aun en medio de las decisiones difíciles, de la soledad abrumadora o de los días en que el alma parece rendirse, he visto algo que nunca antes había experimentado: la paz que sobrepasa todo entendimiento.
Y no, no es solo un versículo bonito o una frase cliché.
Es una verdad viva y palpable para quienes se sumergen de verdad en la presencia de Dios.
La vida es tan hermosa como desafiante. Hay momentos en los que sentimos que ya no podemos más, que las pruebas son más grandes que nuestras fuerzas. Pero es justo ahí donde debemos decidir:
¿Seguiremos cargando la pesada mochila de la preocupación y la angustia, o dejaremos que Dios tome el control de todo?
A veces nos sentimos cansados, sin fuerzas, desanimados por los desafíos. Pero dentro de nosotros hay algo que absorbe esos pensamientos negativos: la PAZ.
Esa sensación sagrada que nos recuerda que, aunque el mundo se agite, no estamos vencidos.
Los problemas pueden seguir ahí, sí, pero algo dentro de nosotros cambia: la manera en que los miramos.
Ya no los vemos como gigantes que vienen a intimidarnos, sino como sombras ruidosas carentes de verdad, que solo buscan alejarnos de la confianza en Aquel para quien todo es posible.
Cuando nuestro corazón, nuestra mente y nuestro espíritu están en Dios, los gigantes se vuelven pequeños.
Entonces desaparece el miedo y aparece una nueva claridad: la de buscar soluciones con esperanza, creatividad y fe.
Y es ahí cuando el versículo de Isaías cobra sentido: Él nos llena de calma en medio de la tormenta.
🌸 Reflexiona hoy:
- ¿Qué está llenando tu corazón?
- ¿En quién confías para salir de tus desafíos?
- ¿Crees de verdad que para Dios nada es imposible?
Te aseguro que Él tiene las respuestas.
Yo las encontré en su Palabra, y todas se resumen en una verdad eterna:
“Nada es imposible para Dios, y todos los que en Él confían jamás serán avergonzados.”
🤍 Que Dios bendiga tu vida.
Gracias por leer este blog.
Gracias por ser parte de este camino.














