Eres muy Amada por Dios

Y tú… ¿Sientes que eres muy amada por Dios?

¿Le has entregado tu camino para que Él guíe tu vida hacia el plan de bien que tiene para ti?

Escuché un mensaje de Billy Graham que caló en lo más profundo de mi corazón. Hablaba sobre el amor de Dios hacia las mujeres que Él elige para ser procesadas en los desiertos espirituales.

En ese mensaje, Billy decía cosas que me impactaron hasta las simientes de mi espíritu. Afirmaba que las mujeres procesadas por Dios atravesarían soledad; serían apartadas de todo lo que conocen: familia, amigos, lugares cercanos… en fin, de todo lo que les daba un sentido de “seguridad” y “pertenencia” antes de ser apartadas. Decía que era necesario que esta mujer saliera del ruido de su vida cotidiana, para así poder aprender a escuchar la voz de Dios en medio del silencio del desierto que atraviesa.

Cuando escuché ese mensaje, me sentí totalmente identificada. Precisamente ahí me he encontrado desde hace algún tiempo.

El viaje de volver a mí nació desde el silencio, desde el desierto, desde la soledad que he tenido que atravesar para aprender a escuchar la voz que habla en lo invisible: la voz de DIOS.

El mensaje decía también que Dios, a quien ama, lo disciplina, lo aparta, lo prueba, lo quebranta… para poder hacer con esa mujer una nueva obra. Como el alfarero que moldea una vasija hermosa del barro. Cuando Dios te rompe como a la vasija, no es para dejarte rota, sino para hacerte más hermosa, más fuerte, más valiosa.

Entonces comprendí: yo soy muy amada por Dios, porque Él me está llevando al lugar donde quiere que esté. Aunque no entienda todo, aunque no vea con claridad el camino, sé que Él está haciendo la obra como el Alfarero.

Cuando camino a las orillas del mar en Ventura, California, y contemplo la inmensidad de la creación de Dios, me lleno de una paz que no siempre viene de entender, sino de confiar. Aunque no todo esté claro, sé que debo creer que Dios ya ha trazado el mejor plan para mí. La Biblia dice: “Andamos por fe, no por vista”, y eso es precisamente lo que Dios quiere que hagamos: confiar, incluso en medio de la duda, de la niebla, del desafío.

Suelta el control —es la declaración de Dios a mi alma—
Camina por fe y no por vista, porque mi amor te sostiene, te guía, te llena de paz.

Por eso me considero muy amada por Dios: porque Él sabe lo que es mejor, y hacia dónde quiere llevarme.

Jeremías 29:11 nos recuerda:
«Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis.»

Aunque tenga mil dudas, aunque no sepa el cómo, el cuándo o el dónde, sé que Dios sí lo sabe. Y con eso, me es suficiente. Me basta para seguir caminando en este viaje de la vida.

Y tú… ¿Sientes que eres muy amada por Dios?
¿Le has entregado tu camino para que Él guíe tu vida hacia el plan de bien que tiene para ti?

Espero que, como yo, sigas caminando en ese plan que Dios ha trazado para ti. Que su gran amor te envuelva, y que sepas —sin lugar a dudas— que tú también eres muy amada por Dios.

Y como una vasija en sus manos, Él te llenará de amor, de sanidad, de bendiciones tan grandes que ni tú ni yo podríamos imaginar.

Dios te bendiga 🤍
Gracias por leer este blog.
Gracias por ser parte de este camino.

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